35 años, toda una vida profesional

Estas celebraciones suelen ser propicias para evocar los recuerdos y, a lo largo de estos días en los que hemos estado preparando todas estas actividades, no he podido sustraerme a este estado del ánimo. Y en esa sucesión de imágenes que han pasado por mi mente, quiero destacar aquellas que me llevan a 1976, cuando estando realizando las prácticas de la carrera, en la entonces llamada Escuela Aneja a la Escuela de Magisterio, conocí a Javier y me comentó sus intenciones de crear un Centro de Formación Profesional

 

Horas de charla mientras tomábamos un café en Alipio, Tienda-bar pegada a la Escuela, o después de que terminábamos de dar las clases particulares (en aquella época, elMiguel Ángel Rodríguez sueldo de maestro por sí solo no permitía mantener a la familia) comiendo un sándwich en Picos de Europa.

 

Cuando las ideas se fueron concretando y llegaba el momento de comenzar la actividad de Decroly, Javier me comunico su deseo de contar conmigo en ese proyecto. Por supuesto que accedí. Gracias Javier por confiar en mí.

 

Comenzamos con un grupo de Administrativo, pocas horas de clase y mucho tiempo libre para seguir charlando, pensando y organizando. Nuestras cabezas eran un bullicio de ideas.

 

Enseguida comprendimos que había que diversificar oferta y pusimos en funcionamiento la sección de Fontanería y poco después la de Informática, continuando creciendo, incorporando nuevas especialidades y adaptándonos a las cambiantes circunstancias y demandas de la sociedad hasta hoy. Y lo seguiremos haciendo, sin duda.

  

Galería Miguel Angel 02

También recordé durante estos días el apoyo de mis compañeros, de todos sin excepción, pero de un modo muy especial de los compañeros del Departamento de Informática, Marcelino Lucio, José Antonio Fernández, Fernando Alonso, Pablo Nodar, Luisma Martín, por supuesto, Carlos Omaña, que nos acompaña hoy aquí en la mesa. Y lo hace un poco en representación de todos los que no están porque tras su paso por la docencia, encontraron otras vías de desarrollo profesional, pero que seguro que recuerdan con agrado los años pasados aquí.

 

Cuantas horas investigando, estudiando, a veces también improvisando en el aula 7 con aquel viejo ordenado multipuesto Bull, o en el despacho del departamento, hoy archivo, con el Philips…. Ya sabéis que la informática, una vez que entró en nuestras vidas, tiene que ser capaz de resolverlo todo….

 

El recuerdo, mucho más doloroso, hacia ese otro grupo de amigos-compañeros con los que la vida se portó tan mal y nos les arrebató antes de lo necesario. Me refiero a Carmen Yruela, Guillermo Simón-Altuna, Carmen Varona. ¡Como os echo de menos!

 

Galería Decroly

 

Gracias a todos, por lo que me habéis aportado y por considerarme vuestro amigo.

 

Y por supuesto, también recordé a muchos de nuestros antiguos alumnos. Los de la alumno 02primera promoción no se me olvidarán nunca. El otro día, revisando viejos expedientes y mirando sus fotografías era capaz de llamar por su nombre a muchos de ellos.

 

Pero también de otros muchos de los “históricos”, de los que no encontraban el momento de finalizar su relación con nosotros. De los que tras finalizar sus estudios de Administrativo comenzaban los de Informática por continuar estando unos años más en Decroly. Me viene a la memoria José Antonio Herbón que hizo FP1 de Fontanería, FP2 de Informática y FP2 de Administrativo.

 

Recuerdo perfectamente una conversación con Jose Manuel Gómez Gandarillas “Cani”, que tras siete años con nosotros, por aquel entonces media vida suya, me decía: “No te puedes imaginar, Miguel Ángel, la pena que me da alumno 01terminar. Pero no me queda más remedio. Me tengo que incorporar a trabajar a la empresa de mi padre.” Luego la vida le llevo por otros derroteros.

 

Y es que sin proponérnoslo de una forma concreta, siempre nos hemos caracterizado por la proximidad a nuestros alumnos. O al menos ellos nos suelen ver así. Al principio piensas que como eres joven, te ven casi como a un igual. Pero nosotros nos hacemos mayores y ellos siguen siendo jóvenes y nos siguen viendo de la misma manera. ¡Debe ser que algo estamos haciendo bien!

 

Gracias también a todos vosotros, los actuales y los antiguos. Sin vosotros no hubiéramos existido. Gracias.

 

Un pensamiento en “35 años, toda una vida profesional

  1. Gracias Miguel Ángel por 35 años de dedicación, y en especial GRACIAS por tus ganas de enseñar, por la confianza y apoyo que me diste y por ser una gran persona. ¡¡Felicidades!!!.
    Un abrazote,
    Isabel-Ita

    P.D. ¿Quién dice que aún no eres joven?? ¡Floreciendo estás!!

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