Cuota del préstamo: interés y amortización

El sistema de amortización de los préstamos es uno de los conceptos en los que menos se repara a la hora de firmar la hipoteca y sin embargo, es uno de los más importantes, casi tanto como el tipo de interés o las diferentes comisiones que son  aplicadas por el prestamista

 

Según cuál sea el sistema que se aplique, así serán las cuotas a pagar por el prestatario.  En la mayor parte de los préstamos que se Antonio M1contratan en nuestro país, el sistema de amortización que se aplica es el “sistema francés”; su principal característica es que las cuotas son constantes mientras no llegue el momento de la revisión del tipo de interés – caso de los préstamos a interés variable – en que aumentará o disminuirá  el mismo, de acuerdo con la variación del índice que se tome como referencia. 

 

El índice más frecuente es el Euribor, cuyo valor en el pasado mes de mayo se situaba en el 0,165%.  Como se puede apreciar, se trata de un valor muy bajo y, por ello, los diferenciales que suelen incluir las entidades bancarias son sustancialmente más elevados.  En estos momentos, el banco de Santander, por ejemplo, está aplicando un diferencial del 1,25% a sus préstamos hipotecarios.

 

Para calcular la cuota se emplea la siguiente fórmula:

 Captura 1

Donde el tipo de interés debe establecerse en función de la frecuencia de las cuotas. Si las cuotas fueran mensuales, el tipo de interés deberá calcularse de forma mensual. Para ello, habría que dividir por 12 el T.I.N. (Tipo de Interés Nominal).

 

Por ejemplo, si el préstamo fuera de 30.000 euros, el T.I.N. del 6% y el plazo de amortización de 15 años, la cuota a pagar mensualmente sería de:

 Captura 2

Para determinar los intereses totales sólo tendríamos que sumar la totalidad de las cuotas y restar de ese importe el capital prestado.

 

Intereses totales = 253,16 x 180 – 30.000 =15.568,27 euros

 

En principio, la cuantía de todas las cuotas es la misma, pero la distribución de capital a devolver e intereses a pagar en cada uno de los meses es distinta. Así, en el primer mes la cuota de intereses sería:  30.000 x 0,06/12 = 150 euros

Mientras que la cuota de amortización sería:  253,16-150 = 103,16 euros

 

En el segundo mes, la nueva cuota de intereses sería menor que la anterior debido a que la deuda ha disminuido en 103,16 euros, y la correspondiente cuota de amortización, por su parte, tendría que aumentar en la misma medida en que disminuyen los intereses para que los importes de las cuotas totales se mantengan constantes.

 

Como se puede apreciar, en este sistema los intereses que se pagan todos los meses son decrecientes: 150€; 149,48€; 148,97€… 1,26€ (según nuestro ejemplo). En tanto, las cuotas de amortización del préstamo son crecientes en la misma proporción que aumentan las cuotas de interés: 103,16€; 103,67€; 104,19€… 251,90€. Al final del mes 42, ambas cuotas se igualarían cubriendo cada una de ellas el 50% de la cuota, para después ir distanciándose  de forma progresiva.

 

Desde el punto de vista de la persona física que solicita un préstamo para la compra de una vivienda o para bienesAntonio M2 de consumo (automóviles, viajes, etc.), la diferenciación entre ambas cuotas (intereses y amortización) no tiene demasiada trascendencia, sin embargo para las sociedades mercantiles sí que es importante, puesto que sólo los intereses constituyen un gasto y por tanto, deben contabilizarse de forma separada a efectos de integrarlos en la cuenta de resultados.  De esta manera, reducirán la cifra de beneficios y, con ello, la cuota del Impuesto de Sociedades.

 

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