Los depósitos a plazo

Tradicionalmente los españoles hemos venido invertiendo nuestros ahorros en depósitos a plazo o en la compra de viviendas

 

Muchos lo justifican por nuestra baja cultura financiera o por la rentabilidad y seguridad que iba implícita en ambos destinos. Yo más bien creo que la razónamedrano-150x150 se deba al segundo de los motivos. Quizá nuestra formación no se encuentre a la altura de otros países, pero no somos tontos. Bien es cierto que, tarde o temprano, las cosas cambian. En estos momentos, basta darse una vuelta por cualquier ciudad española para constatar la parálisis del sector inmobiliario y la ausencia de publicidad relativa a los depósitos en nuestras, cada vez, más escasas oficinas bancarias.

 

La memoria de Iverco correspondiente al año 2014 pone de manifiesto este cambio de tendencia, por lo que respecta a las preferencias de los españoles, a la hora de invertir. Así el año pasado, el patrimonio conjunto de la inversión colectiva en España experimentó el mayor incremento anual de su historia: un 22,1%; lo que supone casi 76.000 millones de euros, hasta llegar a los 419.398 millones.

 

Dos son los productos que tienen la culpa, por un lado los fondos de inversión domésticos que crecieron por encima de losAntonio M1 41.000 millones y, por otro, los fondos de pensiones, cuyo aumento fue de 6.698 millones. Sin embargo, a pesar de la desinversión de 10.000 millones en depósitos, la estructura del ahorro de los hogares españoles continua basada en los mismos. Así, a finales de 2014 ascendía a un 39,8% pero su rentabilidad es casi nula, apenas alcanzaba un 0,4% y sigue a la baja.

 

Hace algunos días, cuando explicaba en clase las fuentes financieras de pasivo, uno de mis alumnos me preguntó sobre la seguridad respecto a la posibilidad de recuperar el dinero en caso de quiebra del banco. Yo le dije que por el momento no debemos temer por nuestro dinero salvo que la cantidad depositada supere los 100.000 euros si se trata de un banco español. En nuestro país, desde octubre de 2011 existe el Fondo de Garantía de Depósitos, cuyo objetivo consiste en garantizar, por partida doble, los depósitos en dinero y la inversión en valores u otros instrumentos financieros hasta 100.000 euros cada una.

 

Como ya mencioné anteriormente, la rentabilidad de los depósitos es cada vez menor pero al menos tenemos la certeza de conocerla desde el principioAntonio M2 Antonio M3 b y cobrar los intereses periódicamente o a su vencimiento. No obstante, debemos tener presente que existe una retención a cuenta del IRPF que este año es del 19,5% para los 6.000 primeros euros de beneficio y del 19% para 2016.

 

Esto hace que el dinero realmente percibido por el ahorrador (interés neto) sea todavía más reducido que el tanto nominal o la tasa anual equivalente mostradas en la publicidad de estos productos.

 

El cálculo es relativamente sencillo, basta aplicar la fórmula de los intereses en la capitalización simple: I=C x i x t para obtener el interés bruto. Para hacer más fácil todavía su cálculo podemos descargarnos la app elaborada recientemente por el Banco de España. Basta introducir el capital inicial a depositar, la frecuencia en el pago de intereses, la duración del período y el tanto nominal, para que nos muestre al instante, los intereses brutos totales y la TAE. De esta manera, resulta muy cómodo poder realizar comparaciones entre diferentes productos y saber cuál es más rentable al margen de los reclamos publicitarios.

 

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