Con buena letra

Si se introducen en cualquier buscador de Internet las palabras “buena letra” nos aparecerán distintos resultados, todos referentes a cómo obtenerla, “como mejorar la caligrafía en 14 pasos”, o vídeos tutoriales para practicar y mejorar la legibilidad de nuestros textos

 

Lo cierto es que hoy en día es difícil encontrar a alguien cuya caligrafía nos parezca bonita, clara y armoniosa. También es cierto que es más difícil María D. 31 - copiaencontrar documentos manuscritos, pero, en general, no se encuentran letras fáciles de leer; es como si de repente todo el mundo tuviera “letra de médico”.

 

Y es que, en nuestro sistema escolar, durante el periodo de Educación Infantil no se considera un objetivo a cumplir el hecho de que se aprenda a leer y escribir, es decir, durante 3 años los niños van al colegio para aprender cosas como jugar, socializarse, pintar… cosas que hace no tantos años se desarrollaban en el patio de casa o en la calle o se aprendían de forma trasversal en el propio colegio, y sin embargo, al llegar a la etapa de Primaria, el objetivo de leer y escribir se vuelve urgente, prioritario, y hasta que no se cumple, no se puede iniciar el proceso de aprendizaje del resto de contenidos. Esto hace que los niños, dependiendo de su propia habilidad y del apoyo que tengan en casa, aprendan con ansiedad y de forma rápida y atolondrada algo que se podía haber realizado con más tranquilidad en los 3 años anteriores. Quizás por las prisas, no se presta tanta atención a cuestiones como las faltas de ortografía, escribir en línea recta o dentro de las cuadriculas, el tamaño de la letra, legibilidad… y eso se mantiene durante todo el ciclo educativo.

 

Por contra a este sistema implantado para niños de capacidades normales, España es puntera en la educación impartida a niños con diversas discapacidades intelectuales: se ha descubierto que la “estimulación temprana” les ayuda aMaría D. 1 (1) desarrollar todo su potencial, por lo que no es raro que empiecen con temas de lectoescritura a los 2 o 3 años. Además, cuanto antes se comienza el proceso de aprendizaje antes se detectan los posibles problemas del mismo (dislexia, problemas visuales, problemas de desarrollo motor fino…) y, por consiguiente, antes y más fácilmente se corrigen para que haya un desarrollo posterior normal. Así pues ¿por qué se está enseñando a los niños de capacidades normales a leer y escribir a los 6 años?

 

El tema de estimulación temprana lleva muchos años desarrollándose, y hay varias corrientes que contemplaban diversos métodos para generar un aprendizaje sencillo. Quizás el más famoso sea el desarrollado por Glenn Doman, un médico que aprendió distintas técnicas de enseñanza tratando a niños con parálisis cerebral. Como fundador de losInstitutos para el Desarrollo del Potencial Humano”, desarrolló un método que consiste en pequeñas sesiones de estimulación lectora varias veces al día, donde el niño disfruta aprendiendo, y tiene como eje central la estimulación temprana. Cuanto antes se comience, más metas se lograrán. Actualmente se aplica no solo al lenguaje, también a las matemáticas, escritura, desarrollo motor, desarrollo musical… El objetivo es conseguir la mayor cantidad de conexiones neuronales posibles, para lo cual es fundamental que el cerebro tenga la mayor plasticidad.

 

También en otras etapas de la vida es posible mejorar la calidad de la escritura. De hecho, las cartillas Rubio se han mantenido en el mercado durante 60 años gracias a que, en los años en que la caligrafía no era importante a nivel de la escuela, se descubrió como un ejercicio fundamental en María D. 2 - copia - copialas residencias de ancianos: Se comprobó que los ejercicios caligráficos apropuestos en los mismos, ayudan a paliar el deterioro cognitivo de los ancianos afectados por enfermedades neuronales degenerativas, como Alzheimer, demencia senil, Parkinson…

 

Cuando los primeros ordenadores Mac se fabricaron, se descubrió con asombro que tenía varios tipos de letra, diferentes estilos y tamaños que hacían que los documentos que en ellos se escribían fueran mucho más atractivos en su presentación. Ello fue debido a que Steve Jobs se apuntó a un curso de caligrafía en la Universidad de Reed y conocía en profundidad el tema, por lo que se empeñó en integrarlo en los diseños de software de los equipos que estaban fabricando. Hoy en día resulta muy práctico abrir la aplicación Word, o incluso el Writter de Libre Office y elegir la letra de presentación que se desea. Por si nuestra letra es de médico.

 

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