Si alguien fuera tú…

Por Masha Stefanets, alumna de GAD 1º (3er Premio)

 

Inspirada por el escritor Gabriel García Márquez

 

La mañana se acerca al mediodía, el implacable sol no tiene compasión para con 20162901 Masha Stefanets GAD1 Si alguien fuera túnadie. Se despierta solo, en el suelo, sudoroso, desnudo, sediento y hambriento. Tose por todo el polvo que le rodea, con la garganta tan seca que parece que se le está quemando. Empieza a rasparse la piel, cubierta de docenas de puntos rojos por las picaduras de los mosquitos. Le tiembla todo el cuerpo por su terrible enfermedad – malaria –. Un niño africano empieza otro de sus días infernales…

 

Yo me he despertado hoy a las 7 de la mañana con una nueva canción de Beyoncé, la descargué ayer con mi viejo y desactualizado smartphone. Cada vez que tengo que sacarlo a la calle, me da vergüenza y me lleno de envidia cuando veo los iPhones de mis compañeros. Maldiciendo por el sueño, me levanto de la cama y me dirijo directamente al baño. Me meto en la ducha, el agua está tibia pero de repente se hace más fría (suelto una palabrota sin darme cuenta). ¡Mamá otra vez llenando la cafetera en la cocina!

 

En 5 minutos estoy refrescada y hasta parece que con más ánimo. Pero no, abro el armario y otra vez lo mismo “No tengo nada que ponerme”. Rebusco un conjunto entre montones de ropa que no uso hace siglos. El desayuno ya está preparado, me lo tomo con rapidez y me voy al instituto.

 

¿Cuál podría ser la palabra clave para que uniéndolos pudiéramos resumir estos dos relatos basados en hechos reales?

 

La INJUSTICIA.

 

Miles de personas han luchado contra la injusticia que implica los siguientes aspectos: el machismo, la pobreza, la corrupción, etc. Sabemos que en la mayoría de los casos la lucha no dio resultados o si dio, fueron escasos. Por esta razón, no quiero hablar una vez más sobre lo que cada uno tiene que poner de su parte. Sin quitarle importancia, me gustaría enfocar mi atención en otro punto distinto del problema.

 

¿Cuáles son los parecidos de estos dos relatos? ¿Y las diferencias? Verdad que no encontramos parecidos, pero seguro que las diferencias son muchas por no decir todo.

 

Viviendo día a día con la familia, entre el trabajo, estudios y las tareas pendientes uno corre el peligro de ser comido por la rutina. Muchas personas caen en depresiones, otras rebajan sus normas morales con tal de salir de ella. Encuentran cosas repugnantes, como diversiones que no proporcionan más que unas horas de olvido, pero por las cuales quizás tengan que pagar años de sufrimiento.

 

Ahora bien, ¿tienen algún derecho todas y cada una de esas personas a estropear sus vidas, quejarse y llegar a estos extremos solo porque les parece poca cosa lo que tienen, porque les parecen demasiado pesadas o al revés, insignificantes, las personas que les rodean, porque la vida se les hace rutinaria o no les gusta la lluvia que cae fuera de sus casas? Para mí la respuesta es obvia.

 

Sí, la sociedad, la tele y el Internet nos educa de tal manera que crecemos egoístas; siempre queremos lo más nuevo, lo más bonito, el mejor trato… queremos todo esto cuando el niño africano del principio no tiene lo más básico para vivir. No tiene ni agua, ni comida, ni casa y tampoco personas que se preocuparán por él. Cuanto menos puede aspirar a una educación escolar o algún tipo de atención médica.

 

No somos capaces de darnos cuenta de lo mucho que tenemos, y lo poco que tenemos puede ser mucho para otro. Si solo te parases un momento a pensar cuántas personas desearían estar en tu lugar, cuántas personas desearían tener todo lo que tienes y disponer de tus derechos… si te parases a pensar tan solo un momento en ¿qué pasaría si alguien fuera tú?

 

Si alguien fuera tú, aseguraría a todas las personas que le quieren, que las ama. No dejaría que ni un minuto que pases con ellos se malgaste en riñas y peleas, sino en besos y abrazos. Seguro que no diría todo lo que piensa, pero sí pensaría antes de hablar. Si alguien fuera tú, disfrutaría de cada rayo del sol y de cada gota de la lluvia que cae sobre tus hombros. Se esforzaría en ser alegre y regalar la alegría a los demás. Si alguien fuera tú, agradecería cada bocado y cada sorbo que tomas, agradecería a las personas, no por los regalos pero sí por la presencia. Anhelaría cada día de mañana y despediría con una sonrisa el día de hoy.

 

Si te parases a pensar tan solo un momento en qué pasaría si alguien fuera tú….

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